Hace ya mucho tiempo que venimos viendo el proceso de concentración empresarial. La crisis no ha hecho más que acelerarlo, especialmente en el sector financiero. En España tenemos el ejemplo de las Cajas de Ahorros y los muchos “matrimonios” que se van a producir en los próximos meses.
Soy un fervoroso creyente en el Mundo Naranja por lo que significa en cuanto a trabajar en red con otros profesionales que complementan tus habilidades pero, por supuesto, admito el mundo de las grandes corporaciones. Faltaría más, vengo de una.
Lo que ya no entiendo es el poco nivel de colaboración empresarial que existe entre las PYMES. Conozco, por ejemplo, las ayudas del ICEX a la formación de Consorcios de Exportación pero el uso que las empresas hacen de este recurso es bajísimo. Y en mi sector de procedencia, el editorial, es alarmante. El sector está formado por centenares de medianas, pequeñas y hasta minúsculas empresas que siguen sin buscar sinergias. Y lo mismo ocurre con el de los medios. ¿Cuántos editores de prensa y revistas regionales o especializadas conocemos? Montones. Pero ahora que todos ellos se enfrentan al reto de la digitalización, al impacto de las nuevas tecnologías, del fenómeno de las descargas, los miles de blogs de formación, información y entretenimiento, no veo movimientos de colaboración para hacer frente común y prepararse para el futuro.
En la era de las redes, de la web 2.0, de la información instantánea, debería producirse mayor nivel de cooperación. Siempre se ha dicho eso de que “quien tiene la información, tiene el poder” y quizás por eso algunas empresas no quieren entrar en una dinámica que significa, obligatoriamente, compartir know-how ya que temen darle armas al vecino. Pero en el mundo de la sobreinformación todo está al alcance de un click por lo que compartir información ya no debería ser un problema.
No soy un gurú de la Social Media pero sí soy defensor y evangelizador sobre el uso de las redes y el networking para aprovechar el tremendo potencial que tienen para, especialmente, una cosa: compartir know-how. Este bajo uso es una prueba más del poco nivel de colaboración que existe entre nuestros empresas.
Un error de estrategia: la unión hace la fuerza y en las actuales circunstancias el tamaño es importante, aunque no se traduzca en concentración desde un punto de vista societario.




El tamaño y el grosor… de los enlaces. ; )
Muy cierto Francisco… los enlaces también son importantes, por eso defiendo las Redes.
Gracias por el comentario.
Hay un par de factores limitadores en una pyme para esta cuestión: El primero que la competencia es mucho más feroz, un paso en falso puede desestabilizarte o incluso eliminarte, y cuanto más pequeño eres, menos quieres participar de colaboraciones sectoriales o proyectos que dejen ver tus debilidades a los que compiten por tus mismos clientes. El segundo es el coste de la utilización de estos sistemas. Enviar a una persona a Madrid una vez al mes para una reunión sectorial, leer los libros blancos del sector, participar en dos o tres sub-grupos o comisiones, tiene un coste ínfimo para una gran empresa, pero puede ser un esfuerzo demasiado elevado para una pyme, porque los directivos están en el día a día, este tipo de decisiones se toman muy arriba, y no se delegan.
Ojo, no estoy defendiendo el no hacerlo, simplemente os expongo las que yo creo son dos de las razones fundamentales para no participar más desde las pymes.
Un saludo.
Javier razón de más para que se unan por regiones, sectores o asociaciones y envíen uno en representación a lugares de eventos interesantes.
Lo que está claro que muchas si se quedan como están en un año desaparecerán, por lo tanto lo mejor será unirse a otras y el mejor modo actualmente es trabajar en redes profesionales.
Por cierto ha nacido una nueva colaboración en red: Cloud Consulting
Quizá los de la Armada invencible se dijeron esto:
“When nothing to lose, everything to gain”.
un abrazo. mari cruz
Gracias por los comentarios.
Javier, ese es el problema: puede poner de manifiesto mis debilidades (yo he dicho que no quiero darle info al “enemigo” que para el caso es lo mismo).
MariCruz, cierto…. si no hay nada que perder… tampoco hablo de viajes a Madrid. La colaboración puede ser, como dices, en línea, a través de redes o con empresas de tu entorno.
Yo tuve la oportunidad de sentarme con 4 editores para un proyecto de colaboración. Después de 9 meses aún discutiamos de lo básico… por supuesto el tema está más que aparcado.
He leido todos los comentarios, y todos aportan una razón, que las podemos resumir en:
1) Falta de tiempo, y dilación en el tiempo para sentar las bases de la cooperación.
2)Miedo a mostrar las debilidades propias o dar armas a la competencia.
3)Complejidad en acordar un objetivo común, y resistencia a vencer suspicacias y celos.
4)Resistencia a perder el control de decisión y la autonomía de acción. Muy importante en una PyME con un empresario/gerente omnipresente.
Como bien dice Javier, las decisiones en la PyME se toman al más alto nivel, y en general, todos los empresarios/gerentes se conocen entre ellos, y no solo se da rivalidad profesional, sino que se mezcla con sentimientos de amistad-enemistad, envidias, recelos y venganza (donde las dan las toman) por una competencia a cara de perro. Esto lastra la relación personal entre los posibles cooperantes, y es un obstáculo para llegar a colaborar en desarrollar un mercado ajeno al campo competitivo local.
Considero que hay un gran potencial, para las consultoras como Bridgedworld, en el campo del fomento y desarrollo de acciones de cooperación empresarial para la internacionalización de las PyMEs españolas, y en base de interim management. Más aún cuando la mayoría de empresarios coinciden en que la cooperación entre empresas es positivo.
El éxito en esa faceta reside en que los consultores propongan acciones que venzan los obstáculos anteriores, y sean los propios consultores quienes seleccionen el task group a quien proponer el proyecto de cooperación, aporte independencia al proyecto común, dé agilidad y presteza al desarrollo de la cooperación; y siente las bases para que la cooperación se sustente en el tiempo.