El último informe sobre Comercio Interior del Libro 2008 que publica la FGEE (lo encontraréis aquí) no es para ser optimista. La facturación del sector editorial sigue creciendo aproximadamente la inflación pero la novedad es que caen los ejemplares vendidos y la tirada media por título. Los más castigados son los libros técnicos que son, a priori, los más sensibles a la irrupción de Internet en la comercialización de libros e intercambio y búsqueda de este tipo de producto. Y sobre los canales más de lo mismo: la venta a crédito, por correo y los quioscos también son los que decrecen. No quiero extenderme más. En la web de la FGEE podéis echarle un vistazo a los detalles.
Todos estos datos, más bien malos, deberían hacer pensar que algo está pasando. Pero más allá de las muchas noticias que en las últimas semanas está apareciendo sobre el ebook, las editoriales que se alían para la distribución digital, los autores que reclaman quien tiene los derechos de su obra en la Red, las iniciativas de pequeñas y novedosas editoriales que nacen y viven solo en Internet, etc… me da la impresión que no se hace una profunda reformulación de la estrategia. Son decisiones tomadas de forma aislada y totalmente temporal y cuyo detonador es un hecho concreto: que todo el mundo, los medios principalmente, hablan continuamente de ello. Pero no veo una iniciativa realmente valiente que represente un profundo cambio en la forma de enfocar la nueva estrategia. Con el ejemplo del sector de la música, el cine o lo que está pasando con la prensa, hay suficiente información como para pensar hacia donde quieren ir las editoriales y qué modelo de negocio quieren en el futuro. Se hacen tímidos avances, pruebas, pero ningún grande o mediano ha dicho algo contundente o ha hecho una apuesta clara por el nuevo negocio digital y el cambio de hábitos que se está produciendo.
Hoy leía en la prensa que Starbucks va a hacer un cambio de estrategia. Se adaptarán a la crisis y empezarán a vender cerveza y vino en sus establecimientos y cerrarán más tarde. Han visto claro que busca la gente en sus locales: no el café sino su marca y la “experiencia” de estar en sus locales. Pues el sector editorial debería hacer lo mismo: plantearse que vende y adaptarlo a las nuevas formas de consumo. Y adelantarse a los cambios, que casi nadie lo hace, y es algo que enseñan en todas las escuelas de negocio.
Otra historia es si Internet está compensando las ventas que se pierden en el mundo real o cuanto afecta el P2P y similares. Pero eso lo tocaremos en otro post.




Buen planteo, David. Hace algo mas de un año -durante el GSMA 2008- tuve la oportunidad de conversar con Tamara Conniff (GED de Billboard) sobre Starbucks, sobre su estrategia y sobre quien estaba llevando el cambio hacia el nuevo modelo, Ken Lombard (presidente de Starbucks Entertainment).
Justamente ese febrero ella sacó a Starbucks en tapa y editorial, en la Billboard. Absolutamente basado en la gestión de experiencias que Starbucks comenzaba a hacer gala: arquitectura, aroma y … música. La venta de música venía de ofrecer llevarse la experiencia del café, a casa.
Pienso que sean talvez otros los actores que cambien el formato de comercialización editorial si los actuales no asumen la iniciativa y comienzan el cambio real.
Saludos!
Os dejo un artículo muy interesante que tiene mucho que ver con esto de “repensar” la estrategia:
http://www.soitu.es/soitu/2009/07/20/vidadigital/1248119453_748641.html
Saludos
Hola David, respecto de las editoriales y periódicos, como mínimo que se descuente el gasto del papel y de impresión cuando se vende en forma de archivo, cosa que no hacen. De no hacerlo perderán el tren que está pasando. Pero se empeñan en vender al mismo precio que en el mercado de papel.
En cuanto a los periódicos, lo mismo, pero también se pierden el vender la misma publicidad que tienen en el formato papel, que sería un valor añadido. Quien no compra el periódico para mirar la publicidad, mucha gente lo hace, pero los periódicos digitales sólo venden publicidad de internet no la impresa, cosa que es una pérdida de dinero.
Un abrazo
Sí Toni, justamente el otro día en otro foro comentaba eso mismo. El sector editorial está aceptando el mundo digital pero va a cometer un “pequeño” error: tratar de mantener el precio fijo. Yo creo que al mercado hay que darle todos los formatos posibles y al precio que el mismo mercado está dispuesto a pagar. Coincido contigo 100%.
Gracias.