Ignacio Amézaga

Planificación estratégica y PYMES.

"Todo es muy difícil antes de ser sencillo" (Thomas Fuller).

miércoles, 21 de octubre de 2009

Todo el mundo asume que la planificación es ventajosa y que todas las grandes empresas la hacen.

Deimel, Kraus y Reiche definen la planificación y la dirección estratégica “como el intento de prepararse para abrazar las oportunidades que depare el futuro y dar respuesta a la complejidad y dinámica del entorno”.

Por lo tanto, en momentos de crisis económica se echa de menos la planificación estratégica, que lo que realmente nos permite, no es predecir el futuro, sino estar listos para afrontarlo.

La planificación estratégica ha evolucionado desde la posición de desarrollar visiones y objetivos estratégicos, a afrontar lo que ocurre dadas las tendencias actuales.

Para ello, las grandes empresas disponen de departamentos centrales que les permiten abordar este aspecto del negocio. Pero, ¿qué pasa en las PYMES? ¿Quién planifica en las PYMES?

También en las PYMES se ha producido una evolución importante en los últimos años. Se ha pasado de unos emprendedores que carecían de estudios superiores en dirección de empresas, muy personalistas, a una gestión más profesionalizada.

Las PYMES españolas no utilizan, generalmente, la planificación estratégica. Los motivos o razones esgrimidas en diferentes encuestas son: falta de tiempo; no me hace falta porque soy pequeña y por tanto flexible; y es un proceso largo y caro.

Profundizando más, la falta de tiempo se traduce en falta de conocimiento y un exceso de confianza en sus propias capacidades. Los dirigentes creen que la planificación es menos urgente que la gestión diaria del negocio.

La flexibilidad se traduce en que se pueden especializar en nichos que quedan fuera del alcance de otros.

La longitud en tiempo del proceso y el coste se traduce en lo mismo que falta de tiempo: desconocimiento.

La conclusión es que hay que planificar para tener éxito. Algunos estudios concluyen con una correlación directa entre la planificación y el éxito de la empresa.

Es evidente, que la planificación estratégica en las PYMES, es necesaria y también que en algunos casos, no están preparadas para ello.

La función de consultoras como Bridgedworld es acompañar a las PYMES en este proceso, creando una serie de instrumentos de planificación fáciles de usar y sobre todo diseñados especialmente para ellas. Y, además, durante un período de tiempo “razonable”, la llamada curva de aprendizaje, debemos acompañar a la PYME para que puedan obtener los rendimientos esperados y puedan afrontar los acontecimientos futuros, dadas las tendencias actuales, con mayor grado de confianza y seguridad.

Un comentario para “Planificación estratégica y PYMES.”

  1. rafael dice:

    Hola Ignacio, Buenas Tardes,

    de Thomas Fuller siempre se pueden extraer continuas lecciones de sabiduría.
    Hay quien, en su contra, argumenta que todas sus disertaciones y frases gloriosas sólo estuvieron encaminadas a conseguir su objetivo último y final : ser nominado y premiado con el título de Doctor en Divinidades por Cambridge.

    Bien : ocurre algo similar actualmente en el ámbito de las Pymes cuando mencionamos lo difícil y lo sencillo.
    Porque el concepto binomial de “Planificación Estratégica” es algo que lamentablemente se queda lejos, muy lejos de la realidad actual que viven y en la que sobreviven.

    A lo largo de los últimos meses hablo con emprendedores, con propietarios de PYMES, con accionistas de las mismas, y ellos prefieren conjugar el binomio “Finánciame Ya-Mismo”.
    No les falta razón.

    Y particularmente sufren aquellos que en los momentos dulces ya se anticiparon a que no sólo había que facturar y punto, sino que había que apostar, revisar, pensar, reformular el mañana de su pequeña Pyme : y me dicen -con razón-, que resulta un contrasentido que aquellos que se pararon a pensar, y a “planificar una estrategia”, ahora no la puedan poner en práctica porque la demanda se ha caído y nadie les posibilita oxígeno financiero para poder subsistir en estos duros semestres.

    Ahí es donde entronco mi comentario con el interesante post del autor :
    la evolución reciente del entramado empresarial español quizá haya planificado mal pero no sólo estratégicamente, sino tácticamente. Porque no se ha dedicado tiempo de calidad, ni estructura de calidad [ parafraseando en cierto modo al no siempre valorado Michael Hammer ] a la hora de saber pensar cómo debía, cómo debe ser el futuro del mañana de cada empresa, por pequeña que fuera.

    Y no concentremos exclusivamente ese diagnóstico en el universo Pyme : hace breves días me comentaban la sonrojante “experiencia” que habían vivido unos consultores senior pertenecientes a una acreditada firma de consultoría de prestigio.
    El directivo en cuestión, de una grandísima firma eléctrica, les espetó claramente :
    “LLevais 10 años facturándonos lo que no está escrito por unos power-points que no han servido nunca para nada : para nada. Guardemos las formas, pero ésto, se ha acabado.”

    El mensaje, en suma, fué, “no me planifique usted tanto, estratégicamente ó no, y dígame cómo me va a ayudar, si es que sabe cómo hacerlo”.

    Todo momento, por duro que sea, conlleva asociada una oportunidad : la piedra inicial y esencial es aprender de los errores. La segunda, es contemplar nuevas alternativas y nuevas opciones : y comparto que en este tema específico, queda muchísimo por hacer. Planificando, sí. Implementado, aún más. Mucho, mucho más.

    Un atento y cordial saludo,

    Rafael

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