Ayer domingo aparecía en la prensa la noticia de que la Biblioteca Nacional ha dicho NO a la digitalización de su contenido por parte de Google. A diferencia de muchas otras instituciones, entre ellas la Biblioteca de Catalunya, la de Oxford, Harvard y la Complutense, la Biblioteca Nacional ha decidido que no será Google quien digitalice sus fondos ya que “nos parece importante ser los dueños de nuestro objeto digital y asegurarnos de que lo preservamos como es debido”, según palabras de su directora Milagros del Corral.
Me ha gustado todo lo que encierra la frase de del Corral porque es lo que hemos venido defendiendo en otros post (ver los enlaces al final de este post) sobre quien sería al final el dueño de los contenidos: ¿el que los genera o el que los distribuye?
Esto no es una cruzada anti Google, por supuesto. El sector editorial necesita urgentemente entrar de verdad en el mundo 2.0, la digitalización, los ebooks, etc… pero hay otras formas de hacerlo. Y por encima de todo cada editorial tiene que hacerlo de acuerdo con su estrategia y no sólo porque es lo que toca hacer. Es algo que debe formar parte de una política bien definida de hacia dónde va y donde quiere estar cada editorial.
Reconozco que para los que temíamos una nueva iTunes esta es una buena noticia. No sé si servirá para abrir los ojos de otros pero ya es un primer paso.
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Es curioso, porque si efectivamente los fondos son un bien público, debería ser uno de los objetivos de la Biblioteca Nacional el facilitar el acceso a los ciudadanos. Google bien podría digitalizar a cambio de aportar una copia (son bits) a la Biblioteca, firmando algún tipo de acuerdo. Al fin y al cabo, existen antecedentes (ver p.e. http://exp.kproductivity.com/2009/04/la-nueva-biblioteca-de-alejandria/).
Por cierto, ¿Google NO, Bubok SÍ (y en papel)? (http://bne.bubok.com/).
Francisco,
Si bien es cierto que podría ser confuso por qué sí a Bubok y no a Google, creo que la diferencia radica en que el primero es solo un “distribuidor” o quizás es más distribuidor que el segundo y seguro que es mucho menos monopolístico (si es que el vocablo existe). Pero habría que ver los contratos de ambos aunque, intuitivamente, el de Google parece más duradero y ventajoso para ellos que lo que exigía Bubok.
Por cierto, el enlace que has puesto está roto.
Gracias por dejar tu opinión.
Un abrazo
WordPress había cogido el paréntesis como parte del enlace: http://exp.kproductivity.com/2009/04/la-nueva-biblioteca-de-alejandria
Seguramente también tiene que ver el producto final con Bubok: papel (y creo que sólo papel). Sin embargo, con Google se trata de copias electrónicas.
O, por otra parte, tal vez a la Biblioteca Nacional, y organismos públicos europeos, le asuste tanto el ‘don’t be evil’ de Google que no se lo crea. :D